Obras maestras para tiempos difíciles

Hay algo bueno en estar bajó de ánimos, e incluso deprimido. Cuando el ánimo te abandona vienen las musas a consolarte y sacar toda tu creatividad. No se si esto es algo que le pasa a todo el mundo, pero está demostrado que es un hecho que sucede con frecuencia y seguramente se deba a que la música es terapia para el cuerpo y para el alma.

Buena cuenta de esto la pueden dar muchos artistas que en sus momentos más difíciles nos regalaron sus mejores joyas discográficas. En estos días en los que el ánimo y el optimismo me ha abandonado casi por completo, me dedico a escuchar muchos de estos discos una y otra vez, y me gustaría compartirlos con aquellos que dediquen un solo minuto de sus interesantes vidas en leer este blog.

Everything Must Go (Manic Street Preachers)

Es el disco que estoy escuchando mientras escribo esto. Que un disco empiece con el sonido de las olas del mar rompiendo en la orilla y dando paso a una canción tan extraña y a la vez terapéutica como «Elvis Impresonator/Blackpool Pier» da una idea de todo el tormento emocional que ha precedido a la publicación del mismo.

En 1995, la banda galesa Manic Street Preachers vivió un suceso que le ha marcado hasta hoy: su guitarrista rítmico, letrista y miembro con más carisma del grupo, Richey James Edwards, desaparece misteriosamente y sin dejar rastro. Su coche apareció abandonado en un puente de gales famoso por su alta tasa de suicidios. De Richey nada más se supo hasta hoy, ni vivo, ni muerto, ni una nota, nada… Antes de desaparecer dejó una carpeta llena de letras poemas y dibujos y después de su desaparición dejó a una banda obligada a dejar de ser ellos mismos.

Y así, en medio de la estupefación por lo que les estaba ocurriendo, los Manics se vieron si el miembro que les daba personalidad… pero también se vieron libres de hacer lo que quisieran y así nació este disco donde firmaron sus mejores temas, sus mejores ventas y su mayor número de premios. A este disco pertenece el himno «A Design For Life» que es un tema imprescindible de su repertorio y canciones tan emotivas como la que da título al disco e «Interiors (Song for Willem De Kooning)». También a este disco pertenece una canción de las que cité como «para alegrarte el día»: «The Girl Who Wanted To Be God» con letra parcialmente de Richey. Cinco de los temas del disco contienen letra del desaparecido miembro y su guitarra rítmica pudo ser rescatada para el último corte del disco. A día de hoy el disco sigue reportando beneficios a la banda y el porcentaje de royalties de Richey sigue siendo guardado en una cuenta a nombre de su familia… por si algún día le da por volver.

Rumours (Fleetwood Mac)

En 1975 Fleetwood Mac volvió a empezar de nuevo. Para los que no conozcan a este grupo, Fleetwood Mac era un grupo que tocaba blues capitaneado por Peter Green. Desde 1968, año de su creación hasta 1974 el grupo había ido sufriendo una lenta sangría de miembros que daba lugar a sustituciones de los mismos. A cada sustitución, el grupo se alejaba más de su esencia original. Para 1975 el grupo eran sólo 3 personas y estaban sin guitarrista por lo que en una nueva búsqueda de reemplazos, encontraron a un guitarrista llamado Lindsey Buckingham que puso como condición meter en el grupo también a su novia Stevie Nicks. Y así surgió la formación histórica de esta banda, en la que los nuevos miembros además de ser buenos músicos y vocalistas, imprimieron una nueva personalidad al mismo, rompiendo del todo con el blues de los inicios y convirtiéndolo en un grupo de soft rock. Tras un disco de éxito editado el mismo año, los problemas personales se hicieron patentes en la banda y dos años después, en 1977, nos encontramos con Lindsey y Stevie que han roto su relación, John y Christine McVie se han divorciado y Mick Fleetwood a punto de separarse de su mujer… y en medio de «rumores» de separación, la banda vuelca toda su tormenta psicológica en un disco que ha sido el que más ha vendido en toda la historia, hasta la llegada del «Thriller» de Michael Jackson. Canciones como «Go Your Own Way» o «Don’t Stop» podrían pertenecer a la categoría de las de «alegrarte el día» y eso que las grabaron cuando los días de la banda no eran especialmente alegres…

Innuendo (Queen)

Si el que un miembro del grupo desaparezca sin dejar rastro o que todos estén en crisis de pareja puede dar lugar a un gran disco… ¿qué puede surgir cuando el líder de una banda se está muriendo a chorros? Pues Innuendo es un buen ejemplo de esto. En 1990 Freddie Mercury seguía vivo de milagro y él, sabiendo que estaba en tiempo de descuento, quería dejar el mayor legado posible a su banda y a su público. Y así, con el SIDA comiéndoselo por todos lados, sin ser capaz de aguantar sesiones de grabación de más de dos horas, consiguió grabar con Queen el mejor disco de su historia. A día de hoy es imposible escuchar «The Show Must Go On» o «These Are The Days Of Our Lives» sin llorar como una magdalena… y tampoco sin admirarse de como se puede ser tan grande como para hacer algo así cuando la vida se te va por el camino. Freddie, donde quiera que estés, seguirás siendo el más grande.

Algunos discos de Mike Oldfield

Si alguien ha tenido la curiosidad de leerse «Changeling» la autobiografía de Mike Oldfield, entenderá porque Oldfield ha compuesto grandes obras y el resto son todo truños. Sus tres primeros discos «Tubular Bells», «Hergest Ridge» y «Ommadawn» son la forma que tuvo Oldfield de echar fuera tanto sufrimiento interno acumulado desde que con 8 años, su madre diese a luz a un niño enfermo que dio en adopción y eso desencadenase una espiral de autodestrucción psicológica en ella que marcó al pequeño Mike hasta el fallecimiento de la misma en 1975, durante la grabación de «Ommadawn». Luego llegó la terapia de Exégesis y los millones de libras esterlinas que dejaron atrás ese sufrimiento y convirtieron a Oldfield en un ser frívolo que sólo rescató su genialidad para un disco más: «Amarok» en 1990, que le permitió descargar la frustración acumulada durante 10 años de hacer discos de pop cutres obligado por Richard Branson. A día de hoy la mayor preocupación de Oldfield es encontrar una crema solar de factor 50 en las Bahamas… ya sabeis la costumbre que tiene el sol de cebarse con los ingleses.

Songs Of Faith And Devotion (Depeche Mode)

Alquila un chalet en la Moraleja y mete dentro a un productor puntero, un cantante enganchado a la heroína hasta las trancas, un compositor que es carne de alcohólicos anónimos, un paquete con tendencia a la depresión y un músico virtuoso harto de los otros tres. El resultado es Songs Of Faith And Devotion, el disco que casi se carga a Depeche Mode y que sin embargo está catalogado entre los tres mejores de la banda (junto con el Music For The Masses y el Violator). En este caso el disco más que una terapia fue casi la puntilla final… afortunadamente un paro cardiaco de 2 minutos hizo que Dave Gahan recapacitase y todo empezase a enderezarse de nuevo cuatro años después.

Siendo sincero, uno de los motivos por los que me gustaría ser músico es porque todos mis momentos bajos habrían dado grandes discos… que a lo mejor se escucharían sólo en mi portátil, pero bueno… me servirían de terapia.

Acerca de ajriver

Soy el resultado de todas las decisiones que he tomado en mi vida... y aunque me haya equivocado muchas veces, no me arrepiento de ninguna de ellas
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Una respuesta a Obras maestras para tiempos difíciles

  1. Mike dijo:

    Jo, que cacho de post!!! Estás hecho una enciclopedia con patas!!! Y yo escuchando Manowar y AC/DC habiendo estas cosas por ahí!!! Jejeje un abrazo y ánimo hombre, el primer paso para ser feliz , es decidir ser feliz!!^_^

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