El Año que recordaré cuando me muera

Cuando vas pasando cumpleaños y miras atrás, ves que cada vez tienes una colección más amplia de años que poder clasificar. De todos esos hay algunos que recuerdas con especial cariño por estar llenos de momentos especiales o por recordar que simplemente durante ese año «te encontrabas bien». Ahora que 2012 está llegando a su fin, tengo la certeza de que este año entrará dentro de ese pequeño puñado con la particularidad de aunar los dos criterios por primera vez.

2012 ha sido el primer año en que me he visto al espejo y he visto a la persona que quería ver detrás de él. También ha sido el año en que he podido experimentar todo aquello que construía en mi cabeza como vía de escape y ahora es un maravilloso lugar real en el que estar. Ha sido el primer año donde me ha gustado hacerme fotos y no me ha importado enseñarlas y el primero donde meter la pata no me ha hecho tener esa extraña sensación en las piernas que me venía cuando sentía vergüenza de mi mismo.

Realmente un año es poco tiempo. Por eso me sorprende repasar 2012 mes a mes y ver la cantidad de cosas que han ocurrido y todo lo que he evolucionado yo y ha evolucionado el entorno… son tantas cosas que recordar:

  • Aquella mañana desayunando en la otra punta de la ciudad, después de una de esas noches que empiezas con un grupo de gente y acaba de forma completamente distinta.
  • Aquel día en que me temblaba la mano al pisar las cuatro cuerdas cuando tenía que unir mis melodías a la de dos personas que acababa de conocer… y que fue el inicio de un sueño precioso que aún dura 🙂
  • Todas las veces que hemos vuelto a cabalgar este año por un rail que daba vueltas sobre si mismo y me hacía sentir que estaba volando.
  • Todos esos momentos de paz absoluta disfrutando del paraíso terrenal que hay a escasos kilómetros de mi tierra y que nunca había valorado hasta ahora.
  • Aquellos dos días en Madrid en las que una amiga a la que quiero tantísimo y yo alcanzamos el paraíso (y de paso nos echamos una risas inolvidables :P)
  • Aquel día en que nos subimos al escenario de una de las salas de conciertos más populares de Sevilla y ver que efectivamente, los sueños se hacen realidad.

En fin, que son muchas cosas, demasiadas como para que el post no llegue a ser aburrido, así que lo dejo aquí. Sólo decir que este año ha sido el rodaje de uno de los episodios centrales de la serie que pasará por mi cabeza el día que de el último suspiro.

Y que pedirle al 2013?? Pues como siempre digo, absolutamente nada. Primero porque los años no traen nada de por sí, es uno mismo quien se los construye, y segundo porque de todo lo que venga el próximo año, malo o bueno, se le sacará el partido correspondiente: De lo malo se aprenderá y lo bueno sencillamente… se disfrutará 🙂

Lo que si me pido a mi mismo, es seguir avanzando para superar uno de los retos personales más importantes que tengo frente a mi… pero eso es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión 😉

¡¡¡FELIZ 2013 A TODOS!!!

P.D. Sigo trabajando en el nuevo blog, que espero tenga más vida que este.

 

Acerca de ajriver

Soy el resultado de todas las decisiones que he tomado en mi vida... y aunque me haya equivocado muchas veces, no me arrepiento de ninguna de ellas
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